Últimos chistes divertidos

David, que acaba de morir, está parado frente a las puertas del cielo. San Pedro le dice que no puede entrar así nomás al paraíso, ya que David, en vida, evadió impuestos.
La única manera en la cual David puede entrar al paraíso sería si él acepta dormir соn una mujer espantosa y estúpida durante los próximos cinco años, y disfrutarlo.
David decide que es un precio barato por una eternidad en el paraíso. Entonces se junta соn una mujer espantosa y estúpida, fingiendo que es feliz.
Mientras va соn el esperpento, David ve a su amigo Marcos caminando adelante, соn una mujer incluso más horrible. David le pregunta de qué se trata.
Marcos responde:
"Evadí mis impuestos y estafé al Estado por un montón de plata".
Cuando se dan cuenta que los dos están en la misma, deciden pasarlo juntos, como una manera de disminuir la carga.
David, Marcos y sus dos horribles compañeras siguen caminando, pensando en sus destinos, cuando repentinamente ven a alguien que parece ser un viejo amigo, Leonardo, que viene hacia ellos.
El tipo viene соn una mujer despampanante, una supermodelo: es una "chica de tapa". La mujer más fabulosa que jamás hayan visto.
Impactados, David y Marcos se acercan al tipo y descubren que, efectivamente, es el viejo Leonardo. Le preguntan cómo hizo para enganchar semejante diosa, mientras ellos andan соn semejantes bichazos.
Leonardo responde:
"No tengo idea, pero, definitivamente, no me quejo. Es sin duda el mejor momento de mi vida, y he tenido cinco años del mejor **** que un hombre puede tener.
Hay una sola cosa que no entiendo: cada vez que terminamos de hacer el amor, ella me da la espalda y murmura:
'¡Malditos Impuestos!'"
Esto es un hombre llamado Juan, que se encuentra соn un viejo amigo, y el amigo le dice:
- Que pasa Juan, que tal te va la vida.
- Рuff.. pos la verdad, mal.
- ¿Y eso por qué? - le dice el amigo.
- Pues que estoy en el paro, no tengo casi ni para comer..
- ¿Oye tu que sabes hacer? - dice el amigo.
- Pues se algo de electricista.
- Oye ahora que lo dices quedaba un puesto libre en un barco de electricista, pasate por ahí, ya verás como te lo dan. - dice el amigo.
- Pos no sé... es que yo tampoco se tanto de elecricista...
- ¡¡Pero si no tienes que hacer na, cambiar cuatro casquillos.. y eso lo sabe hacer todo el mundo, y además pagan muy bien!! - dice el amigo.
- Bueno venga vale voy para allá, pal barco.
Le cogen a Juan para el trabajo y el capitan le enseña las instalaciones, y le esplica el trayecto que van a recorrer.
- Vamos a ir desde Cádiz hasta Melilla y de Melilla a Cádiz. - dice el capitan.
Desde Cadiz a Melilla muy bien sin ningún problema, pero desde Melilla a Cádiz se apagan todas las luces del barco, se funden los plomos, vamos un desastre. Así que el capitan dice:
- Llamar al electricista.
Así que viene Juan sin tener ni****idea de lo que está pasando y le dice el jefe:
- Acompáñeme al cuadro de luces.
Bajan abajo hacia el cuadro de luces, abre el jefe el cuadro, todo lleno de cables rojos, azules, amarillos, de todos los coleres. Así que le dice el jefe a Juan:
- Échele un vistazo a ver si averigua el problema.
Se va el capitán a atender al personal y le deja solo a Juan. Coje Juan la linterna apuntando a todo el cablerío, se queda mirándolo moviendo la linterna de un lado a otro del cuadro de luces, pasa una hоrа, baja el capitán a ver si a averiguado el problema. Y Juan seguía igual mirando el cudro de luces соn la linterna hasta que se para y le dice al capitán:
- Mire usted esto va a ser de la calle.