A Manuel le dice su hijo Pepito: - Papá, papá, ¿te gusta la fruta cocida? - Me encanta, hijo. - Pues alégrate, porque el huerto está ardiendo.
A Manuel le dice su hijo Pepito:
- Papá, papá, ¿te gusta la fruta cocida?
- Me encanta, hijo.
- Pues alégrate, porque el huerto está ardiendo.