Alberto y Pablo están en el bar. - Pablo, ¡te invito a un café! - No, gracias amigo, es que el café no me deja dormir -le responde Alberto. -¡ Pero si son las nueve de la mañana! - En efecto... ¡y estoy a punto de entrar en la oficina!
Alberto y Pablo están en el bar.
- Pablo, ¡te invito a un café!
- No, gracias amigo, es que el café no me deja dormir -le responde Alberto.
-¡ Pero si son las nueve de la mañana!
- En efecto... ¡y estoy a punto de entrar en la oficina!