Aquella fiesta de navidad se había vuelto escandalosa, tanto que uno de los presentes decide marcharse. -¡ No se vaya! - Le dice otro- esto se está poniendo bueno. - Es inútil, ¡me voy! - Se va a ofender el dueño de la casa. - Lo dudo, porque el dueño de la casa soy yo.
Aquella fiesta de navidad se había vuelto escandalosa, tanto que uno de los presentes decide marcharse.
-¡ No se vaya!
- Le dice otro- esto se está poniendo bueno.
- Es inútil, ¡me voy!
- Se va a ofender el dueño de la casa.
- Lo dudo, porque el dueño de la casa soy yo.