- ¡Ay mamá! no sé si casarme соn Valerio el contador o соn Tiburcio el militar - le dice María a su madre.
- No lo pienses más hija, cásate соn Tiburcio el militar, los militares saben cocinar, tender la cama, y recibir ordenes; en cambio los contadores como Valerio solo saben contar.