Соn la idea de darle una sorpresa a su marido, una señora pasa a la oficina de su esposo sin avisar. Al abrir la puerta lo encontró соn su secretaria sentada en su regazo.
Sin titubear, el marido dictó:
- "... y en conclusión, señores, a pesar de los recortes de presupuesto, no puedo continuar las operaciones en esta oficina соn una sola silla..."