Dos amigos están hablando y uno le dice al otro:
- ¿Cómo te va en tu nuevo departamento?
- ¡Pésimo!, los vecinos son unos mal agradecidos. El otro día el vecino vino a tocarme la puerta y a vocearme grocerías.
- ¿Y qué hiciste?
Y el otro responde:
- No le hice caso y seguí tocando mi trompeta.