Dos amigos que hacía que no se veían coinciden lamentablemente en un entierro de un amigo común. En esto uno le dice al otro.
- Oye Federico, a todo esto, ¿Y los 100 euros que me debes? Ya van 2 meses y aún no los he visto. Federico todo sorprendido dice:
- Pero Carlos, ya te los envié por parte de Alberto.
-¿ Qué Alberto? Entonces Federico hace señales hacia el difunto.