Dos chistes por el precio de uno: - Tenía la lengua tan larga que no se la mordía, se la pisaba - Tenía las pestañas tan largas que al parpadear abanicaba.
Dos chistes por el precio de uno:
- Tenía la lengua tan larga que no se la mordía, se la pisaba - Tenía las pestañas tan largas que al parpadear abanicaba.