Dos hombres hablan en una celda de la prisión: - Oye, ¿tú por qué estás aquí? - Yo... por ser imitador. -¿ En un teatro? - No, en mi casa. -¿ Y qué imitabas? - Billetes de cien euros
Dos hombres hablan en una celda de la prisión:
- Oye, ¿tú por qué estás aquí?
- Yo... por ser imitador.
-¿ En un teatro?
- No, en mi casa.
-¿ Y qué imitabas?
- Billetes de cien euros