El investigador fue junto al dr. y le preguntó:
-¿ Tenía pulso?
- No.
-¿ Verificó la presión sanguínea?
- No -Entonces, ¿es posible que estuviera vivo cuando empezó la autopsia?
- No creo.
-¿ Cómo está tan seguro?
- Porque tenía su cerebro en un tarro.
- No obstante podría estar vivo aún, ¿no?
- Hombre, podría estar ejerciendo de abogado en alguna parte, pero no creo.