El niño no sabía que hacer ni en quién confiar hasta que finalmente fue a hablar соn la abuela:<br />- Abuela, ¿tienes buena dentadura?<br />- No, hijo mío, por desgracia no.<br />-¡ Perfecto, entonces puedes guardarme los caramelos!
El niño no sabía que hacer ni en quién confiar hasta que finalmente fue a hablar соn la abuela:
- Abuela, ¿tienes buena dentadura?
- No, hijo mío, por desgracia no.
-¡ Perfecto, entonces puedes guardarme los caramelos!