El padre de David le riñe: -¿ Sabes que tus estudios me cuestan un ojo de la cara? - Pues papá, puedes creerme, estudio lo menos posible.
El padre de David le riñe:
-¿ Sabes que tus estudios me cuestan un ojo de la cara?
- Pues papá, puedes creerme, estudio lo menos posible.