El policía se acerca al coche aparcado en una calle oscura, enciende la linterna, mueve el haz luminoso sobre los cuerpos de la muchacha y su chico, que están completamente desnudos, despues de echa a reír y dice: - Ahora me toca mí. La muchacha le sonría separándose de su compañero. Pero el jovencito está totalmente descompuesto. - Cálmate, hijo -le aconseja el policía, mientras se quita el cinturón de los pantalones-. Soy exactamente un hombre como todos los demás. Y el muchachito, simplemente temblando replica: -¡ Pero es que yo nunca lo he hecho соn un policía ...!
El policía se acerca al coche aparcado en una calle oscura, enciende la linterna, mueve el haz luminoso sobre los cuerpos de la muchacha y su chico, que están completamente desnudos, despues de echa a reír y dice:
- Ahora me toca mí. La muchacha le sonría separándose de su compañero. Pero el jovencito está totalmente descompuesto.
- Cálmate, hijo -le aconseja el policía, mientras se quita el cinturón de los pantalones-. Soy exactamente un hombre como todos los demás. Y el muchachito, simplemente temblando replica:
-¡ Pero es que yo nunca lo he hecho соn un policía ...!