El urólogo hace el examen de la próstata a un paciente, y mientras lo hace, palmotea los glúteos del cliente y dice:
- Tranquilo Rodriguez... tranquilo.
- Doctor yo no soy Rodriguez, soy Fernández... -responde el paciente.
El médico suspira profundamente y dice:
- Si, lo sé señor Fernandez, ¡pero es que Rodriguez soy yo...!