Empezó el lobo escuchando de Caperucita:<br />"Qué ojos más grandes tienes", "Qué orejas más grandes tienes", !Qué orejas más grandes tienes"... y acabó en la consulta del psicólogo.
Empezó el lobo escuchando de Caperucita:
"Qué ojos más grandes tienes", "Qué orejas más grandes tienes", !Qué orejas más grandes tienes"... y acabó en la consulta del psicólogo.