En cierta ocasión un gаy iba por el desierto y se encontró una lampara maravillosa. Al frotarla apareció el genio que le dijo:
- Soy el genio de la lámpara, pide tus tres deseos y acabemos соn esto.
El gаy dice:
- ¡Ay! ¡tengo tres deseos!... Bueno el primero: Quiero mucho dinero.
- Concedido.
- El segundo... Quiero muchos hombres.
- Concedido.
- ¡Ay! ¡por Dios! tengo dinero, tengo hombres ¡Me quiero morir...!
- Concedido