En la maternidad: - Felicidades, señor, han sido trillizos. - Sí, ¡es que tengo una chimenea...! - Pues a ver si la limpia porque han salido negros.
En la maternidad:
- Felicidades, señor, han sido trillizos.
- Sí, ¡es que tengo una chimenea...!
- Pues a ver si la limpia porque han salido negros.