En la nevera casi vacía, están dos tomates. De repente uno le dice al otro: - Oye, esto está muy aburrido, ¿no? Y el otro grita asustado: -¡ Ahhhh! Un tomate que habla!
En la nevera casi vacía, están dos tomates. De repente uno le dice al otro:
- Oye, esto está muy aburrido, ¿no?
Y el otro grita asustado:
-¡ Ahhhh! Un tomate que habla!