En la plaza había un matrimonio de abuelitos. La abuelita le dice al viejito:
- ¿Te acordás cuando me acariciabas el pelo?
Y el viejito comenzó a acariciarle el pelo.
- ¿Te acordás los tiempos en que me hacías cosquillitas?
Y el viejito comenzó a hacerle cosquillitas.
- ¿Y te acordás cuando me dabas mordisquitos?
El viejito se levanta y se va. La viejita le dice:
- ¿Adónde vas, viejo?
- ¡A buscar la dentadura postiza!