En una escuela de adultos están haciendo un examen de historia. -¡ A ver! El que está al lado de la puerta, ¿en qué año tuvo lugar la batalla de Trafalgar? - No lo sé. - Pero sí que sabrá quién perdió la batalla de Waterloo... -¿ Waterloo? Ni idea... - Veamos, ¿quién incendió Roma? - No he oído hablar de nada parecido. - Entonces, en lugar de estudiar, ¿a qué se dedicó ayer? - Estuve jugando a las cartas. - Muy bien hombre, puse no sé a qué viene a hacer usted aquí. - He venido a cambiar unas bombillas. Soy el electricista.
En una escuela de adultos están haciendo un examen de historia.
-¡ A ver! El que está al lado de la puerta, ¿en qué año tuvo lugar la batalla de Trafalgar?
- No lo sé.
- Pero sí que sabrá quién perdió la batalla de Waterloo...
-¿ Waterloo? Ni idea...
- Veamos, ¿quién incendió Roma?
- No he oído hablar de nada parecido.
- Entonces, en lugar de estudiar, ¿a qué se dedicó ayer?
- Estuve jugando a las cartas.
- Muy bien hombre, puse no sé a qué viene a hacer usted aquí.
- He venido a cambiar unas bombillas. Soy el electricista.