En una ocasión tres hombres de distintas nacionalidades fotografiaban partes del desierto desde su camioneta. Un día la camioneta se descompuso y tuvieron que caminar para regresar, entonces como tenían que cruzar a pie gran parte del desierto cada cual se trajo partes de la camioneta. El primero cargó соn el radiador, el segundo соn el sillón y el tercero соn la puerta. Ya cuando habían caminado casi la mitad del camino se empiezan a preguntar por qué habían escogido esa parte de la camioneta. Primero le preguntan al del radiador por qué había cargado соn él y él contesta: Ah, pues porque si me da sed, pues tomo agua. Luego le preguntan al del sillón. Y tú, ¿Por qué cargaste соn el sillón? Ah, pues porque si me canso, pues me siento en él, y si me da sueño, pues en él me duermo. Y luego los dos primeros le preguntan al de la puerta: ¿ Por que has cargado соn la puerta? Y el atlante contesta: Ah, pues porque si me da frío, pues subo el vidrio, y si me da calor pues bajo el vidrio.
En una ocasión tres hombres de distintas nacionalidades fotografiaban partes del desierto desde su camioneta. Un día la camioneta se descompuso y tuvieron que caminar para regresar, entonces como tenían que cruzar a pie gran parte del desierto cada cual se trajo partes de la camioneta. El primero cargó соn el radiador, el segundo соn el sillón y el tercero соn la puerta. Ya cuando habían caminado casi la mitad del camino se empiezan a preguntar por qué habían escogido esa parte de la camioneta. Primero le preguntan al del radiador por qué había cargado соn él y él contesta:
Ah, pues porque si me da sed, pues tomo agua.
Luego le preguntan al del sillón.
Y tú, ¿Por qué cargaste соn el sillón?
Ah, pues porque si me canso, pues me siento en él, y si me da sueño, pues en él me duermo. Y luego los dos primeros le preguntan al de la puerta:
¿ Por que has cargado соn la puerta?
Y el atlante contesta:
Ah, pues porque si me da frío, pues subo el vidrio, y si me da calor pues bajo el vidrio.