Era un inglés, un francés y un español que querían dormir en un hotel.
Llega el inglés al hotel y dice:
- Quiero una habitación.
- Vale, pero está el fantasma de los ojos azules.
- No importa.
Por la noche escucha:
- Soy el fantasma de los ojos azules…
Y del susto se tira por la ventana.
Llega el francés al hotel y dice:
- Quiero una habitación.
- Vale, pero está el fantasma de los ojos azules.
- No importa.
Por la noche escucha:
- Soy el fantasma de los ojos azules…
Y del susto se tira por la ventana.
Llega el español al hotel y dice:
- Quiero una habitación.
- Vale, pero está el fantasma de los ojos azules.
- No importa.
Por la noche escucha:
- Soy el fantasma de los ojos azules…
- ¡Pues a ver si te callas o te los pondré morados!