Era una señora, tan gorda, tan gorda, que cuando se subía a un barco, el barco se volvía submarino.
Era una señora, tan gorda, tan gorda, que cuando se subía a un barco, el barco se volvía submarino. 64 0 0
Era una señora, tan gorda, tan gorda, que cuando se subía a un barco, el barco se volvía submarino.