Era una vez un chavo que tenía una novia que se llamaba Anahi. Entonces un día llega a la casa de su novia y toca la puerta diciendo: ¿ Estas Anahi? Y la mamá le contesta: Sí, sí estamos.
Era una vez un chavo que tenía una novia que se llamaba Anahi. Entonces un día llega a la casa de su novia y toca la puerta diciendo:
¿ Estas Anahi?
Y la mamá le contesta:
Sí, sí estamos.