Es otoño y los árboles están perdiendo sus hojas.
- Espabílate -le dice la ardilla a su marido- y ponte el pijama, que debemos entrar en letargo.
- ¡No -responde él соn terquedad-, este año he decidido que estaré despierto todo el invierno!
- ¿Y eso por qué?
- ¡Quiero descubrir quién se encarga de volver a pegar todas las hojas a los árboles!