Estaban un chino, un mexicano y un hondureño en la cárcel y los dejaban salir, solo соn una condición: que aguanten 70 latigazos, pero les dejaban un último deseo. Entonces el mexicano dice: - Yo quiero 1820 mujeres para trincarmelas. Y ya en la hоrа de los latigazos solo aguantó 20 y murió,entonces el chino dice: - Nosotros somos más inteligentes que los hondurenos. Y el deseó tener 90 almohadas en la espalda y el chino sobrevivió, entonces el hondureño dice: - Yo quiero que me pongan al chino ****o en la espalda. Y agarraron al chino a latigazos.
Estaban un chino, un mexicano y un hondureño en la cárcel y los dejaban salir, solo соn una condición: que aguanten 70 latigazos, pero les dejaban un último deseo. Entonces el mexicano dice:
- Yo quiero 1820 mujeres para trincarmelas.
Y ya en la hоrа de los latigazos solo aguantó 20 y murió,entonces el chino dice:
- Nosotros somos más inteligentes que los hondurenos.
Y el deseó tener 90 almohadas en la espalda y el chino sobrevivió, entonces el hondureño dice:
- Yo quiero que me pongan al chino ****o en la espalda.
Y agarraron al chino a latigazos.