Este era un alemán que nunca en su vida había pedido prestado dinero, y un francés que nunca en su vida había prestado dinero. Un día estos 2 se encuentran en una tienda, se hacen amigos y el alemán le pide prestado dinero al francés, este aceptó, y decidieron que el alemán se lo abonara a una cuenta de banco. Pasaron muchos años, y el alemán no le pagaba al francés, pero un día, se encontraron en la calle. El francés, соn una рisтоlа, empezó a gritar: ¡ Si no me pagas te mato! Y el alemán corrió para esconderse y llegó a una cantina atendida por un atlante. El francés lo encontró, pero como el alemán no tenía dinero dijo: ¡Ni muerto te pago!, y se disparó A lo que el francés contestó: ¡ Aunque sea, pero en el infierno me pagas!, y también se disparó. Anonadado el atlante dice: ¡ Hombre! ¡Yo por nada del mundo me pierdo esta pelea!, y se dispara.
Este era un alemán que nunca en su vida había pedido prestado dinero, y un francés que nunca en su vida había prestado dinero.
Un día estos 2 se encuentran en una tienda, se hacen amigos y el alemán le pide prestado dinero al francés, este aceptó, y decidieron que el alemán se lo abonara a una cuenta de banco.
Pasaron muchos años, y el alemán no le pagaba al francés, pero un día, se encontraron en la calle.
El francés, соn una рisтоlа, empezó a gritar:
¡ Si no me pagas te mato!
Y el alemán corrió para esconderse y llegó a una cantina atendida por un atlante.
El francés lo encontró, pero como el alemán no tenía dinero dijo: ¡Ni muerto te pago!, y se disparó
A lo que el francés contestó:
¡ Aunque sea, pero en el infierno me pagas!, y también se disparó. Anonadado el atlante dice:
¡ Hombre! ¡Yo por nada del mundo me pierdo esta pelea!, y se dispara.