- Fíjate que una vez me quemé en la cara, pero el médico me hizo un injerto соn piel de mi propio cuerpo, y no se me nota nada.
- ¿Y de qué parte tomaron la piel para el injerto?
- No lo sé, lo único que puedo decirles es que cada vez que estoy cansado, la cara se me quiere sentar.