Había una vez un ciego que pedía dinero en la plaza, de repente siente que le roban y grita auxilio, como nadie lo ayudaba decidió perseguir al ladrón, la gente admirada lo sigue соn la mirada y el ciego gritaba: ¡ El de la chaqueta amarilla, párenlo, párenlo!
Había una vez un ciego que pedía dinero en la plaza, de repente siente que le roban y grita auxilio, como nadie lo ayudaba decidió perseguir al ladrón, la gente admirada lo sigue соn la mirada y el ciego gritaba:
¡ El de la chaqueta amarilla, párenlo, párenlo!