Había una vez un perico que si le levantabas una pata cantaba, y si le levantabas la otra rezaba, y una señora llega y le dice al señor:
- ¿Cuánto cuesta ese perico?
Y le responde:
- 1250 dólares.
Y la señora:
- ¿Por qué tan caro?
- Es que si le levanta una pata canta y si le levanta la otra reza.
Y la señora dice:
- ¿Qué pasa si le levanto las dos?
Y el periquito dice:
- ¡Pues me caigo ****a!