Había una vez un señor que buscaba a un caballo y un día ve en un anuncio:
"Vendo a caballos"
El señor fue de inmediato hacia el lugar y dijo.
- Lo compro.
Al final de la venta el vendedor le dice:
- Pero este caballo es mágico. Cuando digas uff, corre como un rayo, y cuando digas amén se detiene.
Entonces el señor lo lleva al desierto para probarlo y dice:
- Uff
Y el caballo corrió como un rayo. A lo lejos se veía un abismo y el señor no se acordaba la palabra para detener al caballo en tonces dice:
- Rezaré por mi tumba. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Y el caballo se paró al borde del abismo y el señor dijo:
- Ufff...
Y el caballo salió disparado.