Había una vez un señor que fue a comprar una estufa y le pregunta al dueño del local:
¿ Cuánto cuesta ese televisor de 50 pulgadas?
El dueño le responde:
$1.000
Entonces, el señor le pregunta:
¿ Y cuánto vale esa estufa?
El dueño del local responde:
$1.000.000
Entonces, el señor le dice:
¡ Esto es una estafa!
A lo que el dueño de local responde:
¡ No, es una estufa no una estafa!