- Hola hermanos hoy he vivido un hecho catastrófico... una monja соn sus alumnas y vio a un señor desnudo, boca arriba соn sus órganos genitales fuera y ella para evitar que sus alumnas lo vieran se puso encima... y al ver que algo se le metía empezó a decir una plegaria:
- Ay San Aniceto... ¿qué es esto que me meto? Ay San Armando... qué diablo me está entrando, ay Santa Teresa... Vaya cosa más tiesa, ay Santa María... esto yo no lo sabía, hay San Omar... de aquí no me voy a bajar, hay Santa Marta... que esto mide una cuarta, hay San Mateo... creo que aquí me quedo, hay San Gaspar... que bueno es ****, hay San Feneroso... esto si que es sabroso, ay Santa Victoria... estoy llegando a la gloria, ay San Angulo... como me tiembla el сulо, ay San Ricendo... creo que me estoy corriendo...
Después llegaron las alumnas y el hombre iba a parar, hasta que dijo la monja:
- Hay San Renato... ¡¡como me la saques te mato!!