Jacobo, que es viajante, tiene que pasar la noche en un hotelucho de mala muerte, y debido a la gran cantidad de pulgas no puede pegar un ojo en toda la noche. Al próximo día dice al hotelero:
- No dormí nada. Por todas partes había pulgas bailando...
Y contesta el hotelero:
- Y que quiere... ¿Que por ciento cincuenta pesos miserables que pagó bailara el ballet del Colón?...