Jorge juega un partido de fútbol y está ganando cinco a cero. Cuando otra vez está cerca de la portería, se detiene y tira el balón fuera. Después del partido su padre le pregunta:
- ¿Por qué no tiraste a portería, podrías haber conseguido el sexto gol?
- Ay, papá, no pude hacerlo. ¡Si hubieras visto cómo lloraba el pobre portero!