La caperucita roja llega a la casa de la abuela y ahí estaba el lobo disfrazado de la abuela y la caperucita le dice:
- Que ojos tan grandes tienes.
- Para verte mejor.
- Que orejas tan grandes tienes.
- Para oirte mejor.
- Que boca tan grande tienes.
- Ooooh, ¡Caperucita! ¿Viniste a visitarme o a criticarme?