Estaba un hombre en una tienda de antigüedades y le dice al dependiente: - Cuánto cuesta esa cruz? Y le contesta: - Cuesta trescientos cuarenta euros... - Caramba, que cara! - No, cara no, cruz.
Estaba un hombre en una tienda de antigüedades y le dice al dependiente:
- Cuánto cuesta esa cruz? Y le contesta:
- Cuesta trescientos cuarenta euros...
- Caramba, que cara!
- No, cara no, cruz.