La esposa ve la televisión y el marido, mientras tanto, ojea varias revistas de desnudos. Y así lleva un rato, hasta que ella le dice:
- Deja ya eso, si no te gusta.
-¿ Por qué lo dices?
- Porque llevas una hоrа murmurando:
"¡Qué inmoralidad!", "¡qué mal gusto!"