La gallina y el реrrо eran un poco vacilones y cuando se cruzaban siempre le daban algun zasca el uno al otro. Por ejemplo un día hacía frío y el ave le dice:
-¡ Vaya tiempo de perros! Un buen golpe, pero no tanto como el del реrrо que contratacó:
- Ya te digo, yo tengo la piel de gallina.,