La madre de Pepito lo está regañando, por variar:
-¡ Pepito, ¿cómo he de decirte que no te metas el dedo en la nariz?
- Pero, ¿por qué no?
- Porque es de mala educación, nada higiénico.
- Pero mamá, ¡si me lo he lavado requetebién!