– La mujer del director de la fábrica se enteró de que su marido contrató a una nueva secretaria. – Esa misma noche, en cuando su esposo regresó a la casa, ella lo interrogó sin perder tiempo: – ¿Son bonitas las piernas de tu nueva secretaria? – No me he fijado. – ¿Y de qué color son sus ojos? - Ni siquiera he podido verlos. – ¿Y su cabello? – Yo no le pongo atención a esas cosas. – ¿Y cómo se viste? – Muy rápidamente…
– La mujer del director de la fábrica se enteró de que su marido contrató a una nueva secretaria.
– Esa misma noche, en cuando su esposo regresó a la casa, ella lo interrogó sin perder tiempo:
– ¿Son bonitas las piernas de tu nueva secretaria?
– No me he fijado.
– ¿Y de qué color son sus ojos?
- Ni siquiera he podido verlos.
– ¿Y su cabello?
– Yo no le pongo atención a esas cosas.
– ¿Y cómo se viste?
– Muy rápidamente…