La señora gorda de compras Era una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando iba de compras y se subía a un taxi, su Angel de la Guarda se tenía que ir en otro taxi.
La señora gorda de compras
Era una señora tan gorda, pero tan gorda, que cuando iba de compras y se subía a un taxi, su Angel de la Guarda se tenía que ir en otro taxi.