La suegra estaba muy grave, y el yerno tuvo que donarle su sangre y al final la suegra se salvó. Pero no duró mucho cuando la vieja comenzó de nuevo a echar vaina. Y el yerno le sacó la donación de sangre. Un día la vieja se apareció соn una cajita y se la entregó al yerno y le dijo, aquí en esta caja hay tres modes соn sangre, esto es una entrega de tu sangre que te pagaré mensual para no deberte nada.-