Llega la señora preocupada a decirle al marido: Viejo, el niño se tragó una moneda de 5 pesos. A lo que contesta el señor: No te preocupes vieja, ya se lo rebajaré de su mesada el domingo.
Llega la señora preocupada a decirle al marido:
Viejo, el niño se tragó una moneda de 5 pesos.
A lo que contesta el señor:
No te preocupes vieja, ya se lo rebajaré de su mesada el domingo.