Llega una mujer y le dice a su marido: Me he enterrado una espina en el dedo y no sé cómo pasó. Y el marido le responde: ¿ Te rascaste la cabeza?
Llega una mujer y le dice a su marido:
Me he enterrado una espina en el dedo y no sé cómo pasó.
Y el marido le responde:
¿ Te rascaste la cabeza?