- Mamá, ¡en la clase soy el más alto y el que más sabe!
Claro hijo, si eres el profesor...
- Era un hombre tan pero tan vago, que un día le dice a su mujer:
María, tráeme la crema para las picaduras de arañas.
¡ ¿Te ha picado uno?!
No, pero se está acercando...