- ¡Mamá, mamá!, gritaba un niño.
- ¿Qué pasa hijo?, preguntó la mamá.
- ¡Un niño de la escuela me pegó!
- ¿Y quién era?
- No sé como se llama.
- Entonces, ¿cómo lo vamos a reconocer?
- Aquí tengo su oreja, ¿crees que sirva de algo?