- Mamá, mamá, ¿por qué metes el pijama debajo de la almohada? - Pues hijo, para que no se arrugue. - ¿Y por qué no metes también a la abuela?
- Mamá, mamá, ¿por qué metes el pijama debajo de la almohada?
- Pues hijo, para que no se arrugue.
- ¿Y por qué no metes también a la abuela?