¡ Mamá, mamá! ¿Te gusta la verdura cocida? - Sí, claro hijo. - ¡Uf, que susto!, así puedo decirte tranquilamente que la huerta se está quemando.
¡ Mamá, mamá! ¿Te gusta la verdura cocida?
- Sí, claro hijo.
- ¡Uf, que susto!, así puedo decirte tranquilamente que la huerta se está quemando.